GESTIMAR VISITA LAS JAULAS DE ENGORDE DE ATÚN

La economía de los municipios pesqueros del Estrecho está estrechamente relacionada con el atún rojo. En su migración anual, con la llegada de la primavera, los atunes bordean el litoral gaditano provenientes del Atlántico hasta las aguas mediterráneas, donde desovan y vuelven a salir a finales del verano.

Esta migración se conoce desde tiempos remotos, lo que llevó a los habitantes de esta región a la utilización del arte de pesca conocido históricamente como almadraba.

En la provincia de Cádiz a día de hoy se siguen calando 4 almadrabas, siendo las únicas que operan en toda España: Punta Atalaya, en Conil; Ensenada de Barbate, en la localidad del mismo nombre; Cabo Plata, en Zahara de los Atunes y Los Lances, en Tarifa.

La actividad de la almadraba puede ser de dos tipos: del derecho y del revés. Las almadrabas de derecho capturan a los atunes que entran a desovar al Mediterráneo. Se trata de atunes más grandes y con grandes huevas, los cuales tiene un valor mayor. Las almadrabas de revés se encargan de la captura de los atunes que vienen ya de desovar. Por tanto se trata de atunes con un peso mucho menor y con menos grasa.

A día de hoy, las cuatro almadrabas que operan en Cádiz están todas del derecho. El hecho de tener unas cuotas de captura establecidas por el Organismo Internacional ICCAT para la protección del atún rojo, hace que la totalidad de estas cuotas se capturen en muy poco tiempo, escasamente un mes, por lo que toda la cuota es de atún del derecho.

Pero esto no siempre fue así. No hace mucho tiempo, cuando los atunes no estaban amenazados por sobreexplotación, algunas almadrabas también capturaban los atunes del revés. Estos atunes, como ya hemos comentado, tenían menos cantidad de grasa, lo cual repercutía en un menor precio.

Es entonces cuando la almadraba de Barbate decidió solicitar la concesión de una serie de jaulas, colindantes con la pesquería, con el objeto de poder almacenar estos atunes y engordarlos a base de pescado.

P1190806

En la actualidad, debido al problema de las cuotas, la almadraba de Barbate está haciendo uso de estas jaulas con los atunes de derecho. Es decir, de su cuota asignada, una pequeña cantidad la pescan en las levantás, dejando que la mayor parte de los atunes capturados pasen al engorde en las jaulas.

Este año se estima que se están engordando unos 5.000 atunes con un peso medio inicial de 150 kilos, en las 5 jaulas que posee la empresa, “Pesquerías de Almadraba”.

Para el engorde, todos los días se alimentan con caballas procedentes de Barbate y, principalmente, arenques de Holanda, más grasos. La cantidad diaria de alimentación oscila entre las 17-20 toneladas día al principio, junio, hasta las 30-40 toneladas día, julio-agosto, llegando entonces a necesitar dos embarcaciones.

P1190790

El trabajo diario, a parte de la alimentación, consiste también en el mantenimiento y reparación de las jaulas, de forma que se eviten roturas y fugas de los peces.

A lo largo del mes de septiembre es cuando se empieza a despescar el atún, el cual ha llegado en muchos casos a duplicar su peso. La comercialización se realiza, en un 95%, a un barco factoría japonés  que fondea en las proximidades de las jaulas.

De esta forma, nuestro atún rojo, símbolo del Estrecho, acaba en los platos de los mejores restaurantes de Tokio.